LA GRAN INVOCACIÓN DE KWAN YIN – DIOSA DE LA MISERICORDIA Y DEL AMOR!
La Amada Maestra Kwan Yin, Diosa de la Misericordia y del Amor; ella magnetiza esta Llama de la Comprensión y de la Misericordia desde el mismo Corazón de Dios, y lo más importante es que la proyecta en la atmósfera de la Tierra , en donde los sufrimientos del alma, mente y cuerpo, son experimentados temporalmente. Es un Ser de Luz que conforma el Tribunal Kármico.
Nuestra Amada Kwan Yin fue conocida por muchas personas de la Tierra , quien sabía que, a través de Ella, el regalo de ternura de Llama de la Misericordia podría ser de ellos, por la trasmutación del propio Karma destructivo, como también el de sus seres queridos.
También es conocida por varios nombres: ” La Reina del Oeste”, “Hsi Wang Mú”, “Blanca Tara” o “Dolma”, ” La Diosa que Vigila al La Amada Maestra Kwan Yin, Diosa de la MisericordiaMundo”, “Madre Dorada” y ” La Guardiana Misericordiosa “. Ella siempre ha estado interesada en ayudar, particularmente a los niños y a sus padres, a redimir el Karma respectivo y colectivo, para que así puedan así visualizar con más rapidez la perfección de la propia Amada Presencia “YO SOY”.
INVOCACIÓN:
Yo soy la Luz del mundo, soy un ser que ha venido de Luz, vive en la Luz y crea la Luz.
Adonde quiera que voy, yo soy las manos de Dios trabajando en la Tierra, y soy inspirado por la Voluntad Divina.
Yo Soy impulsado por la Fuerza Divina y estoy trabajando en el Plan Divino.
Yo soy un miembro activo de la Hermandad Blanca y estoy apoyado por todos los miembros de la Jerarquía, y estoy trabajando en un proyecto específico de la Jerarquía.
Yo soy parte del nuevo grupo de servidores del mundo, yo soy parte de una cadena de Amor y de buena voluntad que se extiende por todos los rincones del planeta.
Yo soy la punta de lanza para llegada a la tierra de los Maestros de la Jerarquía.
Yo soy una antena cósmica que se abre hasta el infinito para recibir las Bendiciones del Altísimo.
Yo soy un emisor de todas esas energías que estoy recibiendo para multiplicarlas por donde quiera que vaya y hacerlas llegar a los lugares más inusitados.
Yo soy la palabra que sana, las manos que ayudan, los pies que dirigen, la mirada que salva.
Yo soy el microcosmos en acción, soy la red que comunica al hombre con Dios, soy el vinculo de fraternidad en donde se funden todos los seres humanos.
Yo soy la luz del mundo, el aniquilador de la obscuridad y la confusión, el guerrero de la luz, el que alumbra sin dar sombras, la roca firme en donde se apoyan las embarcaciones de la Vida.
Yo soy la sonrisa que alienta, el brazo que consuela, y soy el hijo de Dios en la Tierra.
Lleven esta oración siempre con ustedes, mis bendiciones quedan eternamente en sus vidas.
Que así sea.
Canalización:
Maria Lustig, Difusora de la Luz y el Conocimeinto en esta Nueva Tierra al servicio en amor incondicional a la Humanidad.










