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martes, 24 de septiembre de 2019

ESENCIA SEXUAL Y ENERGÍA


     

     Tanto en los hombres como en las mujeres, las secreciones sexuales contienen muchas sustancias puras, potentes y bioquímicamente activas: hormonas, enzimas, proteínas, vitaminas y otros elementos. Cuando las secreciones femeninas son liberadas en el cálido y húmedo medio de la vagina durante el coito, entran en contacto directo con la sensible y finísima piel del pene, repleto de sangre. El calor corporal abre los poros de esta tensa piel, y el roce rítmico entre la vagina y el pene hace que cantidades bioquímicamente significativas de «esencia» femenina sean absorbidas por el hombre. De hecho, bastan ínfimas cantidades de hormonas esenciales para ejercer profundos efectos fisiológicos en todo el sistema endocrino, una vez llegadas a la corriente sanguínea.
    En el hombre sexualmente excitado, la sangre circula poderosamente por el pene y recoge cualesquiera hormonas hayan sido absorbidas de la vagina por fricción y ósmosis. De forma semejante, los tejidos esponjosos de la vagina absorben los elementos activos de las propias secreciones de la mujer y, tras la eyaculación, del semen masculino.
    A pesar de la evidente lógica de esta afirmación, la mayor parte de los médicos occidentales siguen negando la posibilidad de este intercambio mutuo de hormonas durante el acto sexual, aunque aceptan plenamente que es posible intercambiar «gérmenes» de esta manera. Si la sífilis, el herpes, el SIDA, etc., pueden «cogerse» por el contacto con los órganos sexuales de una persona enferma, ¿por qué, entonces, las personas sanas no pueden intercambiar del mismo modo enzimas y hormonas?
     Veámoslo de esta manera: si machaca usted varios dientes de ajo y se aplica la pasta resultante sobre el muslo, el abdomen o cualquier otra parte del cuerpo, la cubre con un paño húmedo y caliente y la frota sobre la piel, su aliento no tardará en oler a ajo. El aceite de ajo, que, como la mayoría de las hormonas, es una sustancia sumamente concentrada, penetra en la piel en cantidades microscópicas y es absorbido por la corriente sanguínea, que lo transporta a todas las partes del cuerpo, incluidos los pulmones. Si una diminuta gota de «esencia» de ajo puede atravesar la piel, entrar en la corriente sanguínea y hacer que el aliento huela a ajo, muy lejos del punto de entrada, también una gota de esencia sexual masculina o femenina debe poder hacer lo mismo y atravesar las superficies aún más finas, húmedas y cálidas de la vagina y del pene, sobre todo si se utilizan las técnicas taoístas para prolongar el contacto directo.
     Para las mujeres, las frecuentes relaciones sexuales con orgasmo constituyen el método más eficaz para cultivar la esencia sexual y la energía. Para los hombres, las relaciones sexuales frecuentes con pocas eyaculaciones son la técnica clave para cultivar la esencia sexual y la energía. Asimismo, la retención del semen durante el coito no sólo permite que el hombre preserve y reabsorba su propia esencia, sino que también le permite prolongar el acto durante el tiempo necesario para que su compañera disfrute de un orgasmo completo, que le hará liberar sus más potentes secreciones femeninas para beneficio del hombre. En efecto, así «mata dos pájaros de un solo tiro», pues conserva su propia esencia al tiempo que libera y absorbe la de la mujer.

    Como ya hemos observado, las respuestas sexuales del hombre quedan limitadas en gran medida a su pene, mientras que las de la mujer se producen en todo el organismo. Lo mismo sucede con las secreciones sexuales. La esencia masculina procede principalmente de su órgano sexual, pero la mujer emite esencia por: lengua, pezones y vagina. Los hombres que practican el Tao se benefician de estas tres «libaciones».
En Los secretos de la alcoba de jade, Peng Tse señala los beneficios medicinales de la «libación superior», pero hace constar claramente que únicamente la saliva segregada «durante el coito» contiene el elixir mágico: «Si el hombre ingiere durante el coito abundante saliva de la mujer, ésta purificará su estómago como un caldo medicinal».
    En cuanto al notable valor terapéutico de la «libación central», segregada por los pezones de la mujer, la ciencia médica occidental ha descubierto recientemente datos que parecen confirmar el tradicional argumento taoísta. En efecto, se ha podido comprobar que la leche materna contiene poderosos factores inmunológicos segregados por ciertas glándulas de las mamas que protegen a los niños de pecho de una amplia variedad de enfermedades peligrosas. No es descabellado suponer, por lo tanto, que los conductos que segregan tales factores inmunológicos pueden ser estimulados por la combinación de una excitación sexual y una poderosa y prolongada succión de los pezones durante el coito, y que dichas secreciones constituyen la «Gran Libación del Pico Central».

                                Veamos ahora qué sucede con la energía

    Según el Tao, cuando el hombre o la mujer llegan al orgasmo se produce un breve estallido de energía. La ciencia occidental ha determinado ya que, en el instante del orgasmo, las ondas emitidas por el cerebro humano se modifican radicalmente, situando literalmente a la persona en un «estado alterado de conciencia».
Durante el orgasmo se producen profundos cambios fisiológicos y eléctricos en todo el organismo, y verdaderamente se emite un estallido de energía. Los compañeros sexuales pueden absorber mutuamente el estallido de energía de su pareja en el momento del orgasmo, para lo cual deben tener en cuenta las siguientes indicaciones:
• Cuando se produzca el orgasmo, mantenga la cabeza pegada bajo el oído de su pareja para no
respirar el «aliento fangoso» que exhala en ese instante. Debido al intenso «fuego» que arde en el bajo vientre durante el orgasmo, esta exhalación se considera como una especie de producto de desecho.
• Abrace estrechamente a su pareja y procure mantener la máxima superficie de contacto entre ambos cuerpos. En el orgasmo, todo el cuerpo irradia energía por la superficie de contacto.
• Procure que los pubis se froten y se mantengan estrechamente unidos. La mayor descarga de energía sexual se produce naturalmente en la región del Mar de Energía (Qihai), situada bajo el ombligo.
    Examinemos ahora las diversas posibilidades para intercambiar esencia y energía entre el Yin y el Yang durante el acto sexual.
  •  Si el hombre eyacula antes de que la mujer haya llegado al orgasmo, ella se beneficia de la esencia-semen y la energía de él, mientras que él las pierde ambas y no obtiene nada de ella. 
  • Si la pareja eyacula en el mismo instante, la mujer obtiene igualmente la esencia y la energía del hombre, pero el hombre sólo se beneficia del estallido de energía de la mujer, porque pierde la erección antes de haber tenido ocasión de absorber las secreciones esenciales del orgasmo femenino. 
  • Si el hombre se controla durante el tiempo suficiente para que la mujer llegue al orgasmo y suprime luego su propia eyaculación, absorbe la esencia de ambos y la energía de ella, mientras que la mujer aún obtiene el beneficio de reabsorber parte de sus propias secreciones sexuales.
  •  La cuarta y última posibilidad es que el hombre se permita eyacular (cuando su programa así se lo indica) después de que su compañera haya llegado al orgasmo, pero sólo después de haber permanecido cierto tiempo «atrayendo la esencia Yin por el pico Yang». En este caso, ambos compañeros absorben mutuamente la esencia sexual y la energía del otro en un coito perfectamente equilibrado.

     El hombre que ha llegado a dominar a fondo las técnicas del control eyaculatorio puede tomar otras medidas adicionales para facilitar la absorción de las secreciones femeninas y estimular más aún la reabsorción de su propia esencia-semen. El primer método consiste en «embestir hacia adentro con ferocidad pero retirarse lentamente, lo que atrae la esencia Yin a través de la piel del pico Yang». Otra técnica altamente recomendada para aumentar la absorción de la esencia Yin durante el acto sexual se basa en hinchar y contraer el pene en lo más hondo de la vagina mediante flexiones deliberadas de los músculos del eje del pene. Cuando la mujer haya experimentado uno o más orgasmos y se halle completamente satisfecha, el hombre debe comenzar de nuevo a empujar profunda y rítmicamente.

    Cuando la necesidad de eyacular vaya en aumento, se detendrá y «retornará el semen» a la próstata mediante los métodos que se exponen en el capítulo siguiente. Cuando vuelva a tener su semen bajo control y su corazón se haya sosegado de nuevo, puede volver a repetir este proceso de tres a cinco veces. La prolongada fricción entre el Portal de jade y el Tallo de Jade facilita la absorción de la esencia Yin, mientras que la excitación que conllevan las repetidas aproximaciones al borde de la eyaculación aumenta considerablemente las propias secreciones sexuales internas del hombre. Estas retenciones en serie, además, también dirigen hacia adentro y hacia arriba la energía sexual del hombre que no ha podido estallar. A menudo puede percibirse la circulación de esta energía por la columna, en forma de «piel de gallina» o como oleadas de calor en diversos puntos del cuerpo.
   Los hombres no deben intentar este método de «bombear» esencia y energía adicionales «jugando con el fuego» de la eyaculación hasta haber dominado la retención del semen y establecido su propia frecuencia eyaculatoria ideal. De otro modo, corren el riesgo de perder aún más esencia y energía de las que perderían normalmente, debido al aumento en 'la "secreción de líquidos seminales. También hay que tener en cuenta que este método no debe utilizarse cuando al hombre ya le corresponde una emisión, pues carga la próstata con una cantidad adicional de semen, y ello conllevaría un aumento de la pérdida debida a la eyaculación. Sólo debe aplicarse cuando se vaya a retener el semen. El viejo dicho de que «la perfección nace de la práctica» es plenamente aplicable a éste y a todos los demás métodos utilizados en el Tao del Yin y del Yang, que deben ser adquiridos paso a paso.
Para citar otro dicho, «al vencedor corresponden los despojos». Un hombre sexualmente activo que no esté dispuesto a pulir sus habilidades sexuales y adaptar correctamente su actitud ante el «florido campo de batalla» del acto sexual, tarde o temprano acabará por agotar su potencia sexual, disipar su energía vital, perder su inmunidad y acortar su vida. Para la especie, estos hombres son tan desechables -y tan inútiles para la mujer- como los zánganos expulsados de la colmena
Crédito: EL TAO DE LA SALUD, EL SEXO Y LARGA VIDA
REID, DANIEL

lunes, 7 de enero de 2019

EFECTOS DE LA MEDITACIÓN MERKABAH


El objetivo, activar el campo energético que rodea nuestro cuerpo físico

     Este campo energético es el aura. Tiene una forma ovalada, rodea nuestro cuerpo y va cambiando de color según nuestros pensamientos, sentimientos y emociones. Originalmente, posee todos los colores del arco iris (roja, naranja, amarillo, verde, azul, violeta, índigo y blanco), a los que se suman tres colores más: dorado, bronce y plateado. Cada color se debe a ciertas emociones y sensaciones. El más puro de todos ellos es el blanco, y es el color que predomina en un aura sana, plena, en armonía con el Ser interior de la persona y la Energía Cósmica superior.
     Cuando nuestro vehículo Merkaba interior se activa, produce una luz blanca que llena nuestra aura, la purifica y la colma de energía positiva. El blanco es la suma de todos los demás colores, y por lo tanto es la suma de todos los sentimientos positivos; es algo así como una mezcla de fuerza, alegría, optimismo, amor y serenidad. Un aura blanca potencia nuestra creatividad e imaginación, que son propiedades del hemisferio derecho del cerebro (que también se revitaliza con la activación de nuestra Merkaba interna).
Las personas que disfrutan de un aura blanca poseen una claridad mental muy grande, que les permite llevar una vida tranquila y sencilla, siendo posible para ellos superar cualquier problema que se les presente.

     Un aura sana es, además, un seguro de salud física. Si el aura toma un tono blanco es porque el flujo de energía dentro de nuestro cuerpo es fluido. Y cuando la energía recorre cada rincón de nuestro cuerpo libremente, sin bloqueos ni obstáculos, no aparecen enfermedades. De hecho,.es muy común que hoy en día los tratamientos de la medicina tradicional sean acompañados por algún tipo de terapia energética que elimine los bloqueos internos que imposibilitan el flujo de energía a través del cuerpo. La Merkaba, que es el medio por el cual podemos mejorar el flujo energético, es entonces un sanador físico, espiritual y psíquico.
     Un aura oscura, por el contrario, nos habla de un alma aquejada por la incertidumbre, el dolor o la enfermedad. Y muchas veces, de un alma que sufre de estos tres malestares al mismo tiempo. Cuando el aura es de color marrón, se debe a una personalidad egoísta. Cuando es gris, a que la persona sufre de depresión. Y cuando es de color azufre, nos habla de un alma dominada por la ira.


    En pocas palabras: la meditación Merkaba cura nuestra aura. Por lo tanto es una herramienta de sanación espiritual que permite el equilibrio emocional, y al mismo tiempo crea una armadura que nos protege de los embistes de las energías negativas del exterior que quieren ingresar a nuestro cuerpo. Es decir que transforma la energía interna en energía positiva y evita la entrada de toda energía que no sea benéfica.
La Merkaba ha sido desde el inicio de los tiempos un símbolo del amor incondicional. Al purificar nuestra aura, nos permite relacionarnos únicamente desde el amor, dejando de lado los miedos, el recelo, el enojo o cualquier otra emoción negativa.
Nuestro vehículo Merkaba pone fin a los vicios espirituales de la vida moderna: nos ayuda a conectarnos con otra realidad, poniendo fin a la obsesión que los hombres occidentales tenemos con lo material. Desarrolla nuestra conciencia, y elimina la envidia, el temor y los celos. Sentimientos negativos que son muy comunes hoy en día, especialmente en los lugares de trabajo.



domingo, 6 de enero de 2019

LA CONSCIENCIA DEL MERKABAH



     Merkaba significa campo de Luz-Espíritu contra-rotatorio. Se conoce que éste campo de energía formaba parte activa del ser humano hace 13 000 años y debido al desfazamiento de las dimensiones se sufrió una caída de conciencia a la tercera dimensión y se perdió la conciencia del Merkaba.
     La memoria de este campo se activa mediante el proceso de dibujar y meditar en los mándalas de la Flor de la Vida que contienen todo el conocimiento del Universo que se correlaciona con todo el conocimiento co-integrado al interior de la glándula pineal que se encuentra en el cerebro. Con este proceso se impulsa el propósito ulterior de la glándula pineal que es el de permitir retomar una antigua forma de respirar. La interconexión entre la respiración y la conciencia es la llave hacia una conciencia más elevada y hacia la proyección a otras dimensiones. Con esto se impulsará la evolución de la Conciencia Crística. El Merkaba es un campo natural de protección.

     El campo Merkaba se activa mediante un sistema de 17 respiraciones y mediante mudras; mentalmente se conectan los cuerpos mental y emocional que tienen forma tetraédrica. Adicional e implícitamente se modifica la forma de “respirar” el Prana, tal como se hacía hace 13 mil años. Esto es mediante una respiración en donde el aire llene la totalidad del espacio pulmonar, esta respiración junto con la integración del flujo Pránico a través de los vértices de los cuerpos geométricos cristalinos se abre un nuevo mundo literalmente para ti. Esta respiración te permite hacer contacto con tu Ser Superior para que emerja dentro de ti una Guía clara y confiable. Se estimulará tu capacidad de recordar quién eres realmente y cuál es tu conexión íntima con Dios. Se te abren los centros superiores y nuevas y extraordinarias posibilidades se manifiestan, lo que facilitará tu propia transformación

     El merkaba sintético es un vehículo exterior que necesariamente tiene que estar tripulado por una columna vertebral de un ser vivo. Pero lo que realmente tenemos que crear es una red de conciencia cristica que no sea sintética. Y luego, hablando de los 5 niveles de conciencia, tenemos necesariamente que referirnos a cristho. El cristho, el cristho grupal y el cristho de masas son tres aspectos del único cristho para que cada ser humano quede ligado a uno, dos o los tres.
     Los científicos van demostrando que la frecuencia a que responde, en nuestro caso, nuestro planeta Tierra, ya pertenece a una frecuencia que ha rebasado la conocida velocidad de la luz: 300 000 km/seg.. Pero no parece obvio, ni debe parecerlo. Necesitamos desarrollar nuestra conciencia para reconocerlo. Cuando pasamos a tercera de la cuarta dimensión parece que nada ocurrió, porque fue una ascensión correcta y nos desdoblamos en una súper-mitosis macro cósmica.

Ejercicio de meditación MERKABAH

1) Asumimos la postura corporal y el mudra elegidos.
2) Cerramos los ojos. Nos concentramos en nuestra respiración, sin modificarla aún.
3) Reducimos nuestro ritmo respiratorio, tanto como nos sea posible.
4) Visualizamos nuestra Merkaba, nuestra estrella tetraédrica, en el centro de nuestro pecho.
5) Imaginamos que nuestra estrella empieza a girar, lentamente. Inhalamos, y visualizamos el aire que ingresa a nuestro cuerpo, viaja hasta nuestro pecho e ingresa a la estrella; al hacerlo, aumenta un poco la velocidad con que gira nuestra Merkaba.
6) Continuamos respirando, visualizando cómo nuestra Merkaba gira a una velocidad cada vez más mayor.
7) Cuando la Merkaba viaja a una velocidad tan rápida que sus bordes ya no son nítidos y vemos sólo una estela circular, imaginamos que la estrella empieza a crecer, lentamente.
8) Visualizamos que la estrella continúa creciendo hasta exceder nuestro cuerpo; ya no es una estrella dentro de nuestro pecho, sino que nosotros estamos dentro de la estrella.
9) Nuestro Merkaba continúa girando a una velocidad prodigiosa. Visualizamos que del centro de nuestro pecho se enciende una pequeña luz.
10) Con cada inhalación, la luz va creciendo, expandiéndose en todas direcciones, lentamente, hasta cubrir completamente nuestra Merkaba.
11) Exhalamos, y al hacerlo, la velocidad con que gira nuestra Merkaba va disminuyendo, muy lentamente, pero la luz blanca que la cubre no pierde intensidad ni tamaño.
 12) Continuamos respirando hasta que nuestra Merkaba se ha detenido. Llevamos nuestra atención a la luz que nos cubre.
13) Exhalamos, y al hacerlo, nuestra Merkaba va reduciéndose lentamente, hasta regresar a su lugar original en el centro de nuestro pecho.
14) Llevamos nuestra atención a la respiración. Recuperamos lentamente su ritmo normal.
15) Abrimos los ojos, lentamente.



miércoles, 26 de diciembre de 2018

VIVIR CON LA CARGA DE UN YO INFELIZ


    

    Un día vino a verme una mujer de unos treinta años. Cuando me saludó, pude sentir el sufrimiento a pesar de su sonrisa amable y superficial. A los pocos segundos de comenzar a contarme su historia, su sonrisa se convirtió en una mueca de dolor. Entonces rompió a llorar inconsolablemente. Me dijo que se sentía sola y fracasada. Estaba llena de ira y tristeza. Siendo niña había sufrido los abusos de un padre físicamente violento. Vi claramente que su sufrimiento no se debía a las circunstancias de su vida en ese momento sino a que cargaba el peso de un cuerpo del dolor muy denso. Su cuerpo del dolor se había convertido en el filtro a través del cual veía la situación de su vida. Todavía no estaba en capacidad de ver la conexión entre el dolor emocional y sus pensamientos, puesto que estaba completamente identificada con ambos. No podía reconocer que estaba alimentando su cuerpo del dolor con sus pensamientos. En otras palabras, vivía con la carga de un yo muy infeliz. Sin embargo, en algún nivel debió reconocer que la fuente del sufrimiento estaba en su interior, que ella misma era su carga. Estaba lista para despertar y por eso había acudido a mí. Le pedí que llevara su atención a lo que sentía en el interior de su cuerpo y que sintiera la emoción directamente, no a través del filtro de sus pensamientos de infelicidad, de su historia de tristeza.
     Dijo que había venido con la esperanza de que yo le mostrara el camino para salir de su infelicidad, no para entrar en ella. Sin embargo, hizo lo que le pedí, aunque con algo de renuencia. Lloraba y temblaba. "Eso es lo que siente en este momento", le dije, "no hay nada que pueda hacer ahora porque eso es lo que siente en este momento. Entonces, en lugar de cambiar la forma como se siente en este momento, lo cual generará más sufrimiento, ¿cree posible aceptar por completo lo que siente ahora?" Guardó silencio unos instantes. Súbitamente se mostró impaciente como si quisiera levantarse y dijo enojada, "no, no deseo aceptar esto". "¿Quién está hablando?", le pregunté, "¿usted o su infelicidad? ¿Se da cuenta de que su infelicidad por estar infeliz es otra capa más de infelicidad?" Calló nuevamente. "No le estoy pidiendo que haga algo. Lo único que le pido es que trate de descubrir si le es posible permitir que esos sentimientos residan ahí. En otras palabras, y esto puede parecerle extraño, ¿qué sucede con la  Infelicidad? ¿No desea averiguarlo?" Me miró intrigada durante unos momentos, y al cabo de un minuto de silencio, noté un cambio importante en su campo de energía. Dijo, "es raro, todavía me siento infeliz, pero ahora hay un espacio alrededor, parece que me pesara menos". Fue la primera vez que alguien utilizó esa descripción: hay espacio alrededor de mi infelicidad. Ese espacio se produce cuando aceptamos interiormente lo que estamos experimentando en el presente.
     No dije mucho más para dejarla vivir su experiencia. Más adelante comprendió que en el mismo momento en que dejó de identificarse con el sentimiento, con esa emoción dolorosa que vivía en su interior, tan pronto como centró su atención sin tratar de resistirse, ese sentimiento ya no podría controlarla ni controlar su pensamiento, ni mezclarse con una historia inventada por su mente y titulada "Mi pobre yo infeliz". Encontró otra dimensión en su vida, la cual trascendía ese pasado personal: la dimensión de la Presencia. Puesto que es imposible ser infeliz sin una historia triste, hasta ahí llegó su infelicidad. También fue el comienzo del fin de su cuerpo del dolor. La infelicidad no es más que la combinación de la emoción con una historia triste.

     Cuando terminó nuestra sesión, fue muy satisfactorio para mí ver que venía de ser testigo del surgimiento de la Presencia en otro ser humano. La razón misma de nuestra existencia en forma humana es traer a este mundo esa dimensión de la conciencia.
También había visto cómo se había disminuido el cuerpo del dolor, no como consecuencia de una lucha, sino al proyectar sobre él la luz de la conciencia.
A los pocos minutos de irse mi visitante, se presentó una amiga a dejarme algo. Tan pronto como entró en la habitación dijo, "¿qué pasó aquí?" Se siente una energía pesada y lóbrega. Casi podría decir que me siento mal. Debes abrir las ventanas y quemar incienso". Le expliqué que venía de presenciar una gran liberación en una persona con un cuerpo del dolor muy denso y que lo que estaba sintiendo seguramente era parte de la energía liberada durante esa sesión. Sin embargo, mi amiga no quiso quedarse para escuchar toda la historia. No veía la hora de salir. Abrí las ventanas y salí a cenar en un restaurante indio cercano. Lo que sucedió allí fue otra confirmación más de lo que ya sabía: que en un plano, todos los cuerpos del dolor, aparentemente individuales, están conectados. Sin embargo, la forma como obtuve la confirmación fue bastante estremecedora
Eckhart Tolle

sábado, 15 de septiembre de 2018

La Emoción: La reacción del cuerpo a su mente

     La mente en la forma en que uso la palabra, no es solamente el pensamiento, incluye sus emociones, así como todos los patrones de reacción  inconscientes de tipo mental-emocional. La emoción surge en el punto en que se encuentran la mente y el cuerpo. Es la reacción del cuerpo a su mente, o podríamos decir, un reflejo de su mente en el cuerpo. Por ejemplo,  un pensamiento de ataque o un pensamiento hostil, creara un aumento de energía en el cuerpo al que llamamos cólera. El cuerpo se aísla a luchar. El pensamiento de que usted esta siendo amenazado, física o psicológicamente, hace que el cuerpo se contraiga y ese es el aspecto físico al que llamamos miedo. La investigación ha demostrado que las emociones fuertes incluso producen cambios en la bioquímica del cuerpo. Estos cambios bioquímicos representan el aspecto físico o material de la emoción. Por supuesto,  usted no es consciente habitualmente, de todos sus patrones de pensamiento y a menudo solo observando sus emociones puede hacerlos conscientes.
     Cuanto mas identificado este con su pensamiento, sus gustos y sus odios, sus juicios e interpretaciones, es decir cuanto menos presente este como la consciencia que observa, mas fuerte sera la carga de energía emocional, sea usted consciente de ello o no. Si usted no puede sentir sus emociones, si esta desconectado de ellas, eventualmente las experimentara en un nivel puramente físico, como un problema o un síntoma físico. 
Eckhart Tolle
El Poder del ahora


ORACIÓN DEL YO CREADOR/ LA ORACION QUE HA CAMBIADO AL MUNDO Y QUE HA RECONECTADO A MUCHAS PERSONAS CON SU VERDADERA ESENCIA.

  Yo (nombre) tengo FE en que mi Yo Superior, es siempre mi instantáneo, constante y generoso suplidor Yo tengo FE en que mi Yo Superior, si...