Con la
bendición de los Arcángeles, han venido Ángeles de la Curación muy
evolucionados para curar y enseñar a todo aquel que quiera aprender cómo conseguir
que el cuerpo tenga unas vibraciones mejores y sea inmune a enfermedades.
Como ya
sabemos, los Ángeles viven en su propio tiempo celestial, el tiempo divino del
universo y no están sujetos ni a nuestro tiempo ni a nuestro espacio. Su
“cuerpo”, es decir, su estructura está compuesta de luz por lo cual al
filtrarla crea colores y formas transparentes. Por eso es que quienes han podido
verlos de alguna manera, los definen como criaturas luminosas.
A pesar de que
su forma no es tan fácilmente visible para nuestros ojos humanos, los Ángeles
son completamente visibles entre ellos mismos y frecuentemente son vistos así
sea por tan solo unos segundos, por aquellas personas que han cultivado el don
de tener visiones etéreas, es decir, personas que pueden ver dentro de un plano
más elevado que el mero plano físico.
Existen
inmensas legiones de Ángeles cuya finalidad es la de curar el cuerpo humano. Su
propósito es el de equilibrar la armonía de la Creación regresándola a su
estado original. Estos son los llamados Ángeles de la Curación los cuales
actúan con conciencia de grupo. Aunque cada uno de ellos tiene una conciencia
individual, unen su energía para trabajar unidos por un bien común.
Cuando les pedimos ayuda, actúan haciendo posible que nuestro cuerpo físico y nuestro cuerpo espiritual sean capaces de acoger tanto su Luz como la Luz Divina Universal. Al frente de todos los Ángeles de la Curación se encuentra el Amado Arcángel Rafael quien se considera el Médico Sanador de la especie humana. Es el médico de médicos y aquel Ser a quien Dios encomendó la tarea de sanar el cuerpo humano de las personas tanto a nivel físico como a nivel mental y espiritual.
En el antiguo Libro de Enoch se dice que el Arcángel Rafael es el asignado por Dios para curar todas las enfermedades y las heridas de la humanidad. Su nombre significa “Dios ha Curado” o “Medicina de Dios”. En el libro de Tobías que forma parte del Antiguo Testamento, se confirma al Arcángel Rafael como el Sanador de la raza humana. Algunos textos judíos afirman que el Arcángel Rafael fue quien desterró a los demonios de la tierra después del diluvio universal y fue él mismo quien le reveló a Noé el poder curativo de las plantas.
Los Ángeles de la Curación trabajan bajo la dirección de los Ángeles Solares, que son aquellos seres de Luz que se centran en nuestras almas y que se perciben con un tinte de luz blanca y dorada. Los Ángeles Solares atraen hacia nosotros a los Ángeles de la Curación quienes trabajan específicamente para la sanación tanto del cuerpo físico como de la evolución humana. Siguen leyes que invalidan las leyes físicas conocidas en la Tierra para desarrollar y fortalecer nuestros cuerpos físicos, mentales y emocionales. Mientras los limpian y los purifican, están abriendo el camino para que construyamos una relación mucho más fuerte y evolucionada con nuestra alma.
La enfermedad
se presenta en el cuerpo humano cuando se pierde la armonía del cuerpo físico
de la armonía de la divinidad del cosmos, es decir, cuando hay una distorsión
energética en el fluir de la energía generada por nuestra mente y nuestro
espíritu. Para retornar nuestros cuerpos a los niveles armónicos propicios, los
Ángeles de la Curación utilizan pequeñas partículas de luz y color que activan
los códigos internos de las células para curar y regenerar nuestro cuerpo.
Estas partículas forman ondas de amor, luz, vibraciones, sonidos y color que cuando
llegan a nosotros proporcionan a las células de nuestro cuerpo una luz brillante,
una luz curativa. Estos Ángeles saben exactamente cuánta intensidad deben de
tener estas ondas para poder ayudarnos en nuestra curación individual y en la evolución
de nuestras células. Cuando una persona llega a recibir esa luz la puede percibir
de diversas maneras: ya sea sintiendo simplemente la suavidad de esas corrientes
energéticas, o sintiendo fuertes corrientes de energía que fluyen repentinamente
en su interior.
Cuando los
Ángeles de la Curación se acercan a nosotros para compartir su poder curativo,
saben exactamente el tipo de regeneración que necesita nuestro cuerpo físico en
particular, pero ellos esperan que seamos nosotros quienes les abramos el camino
para poder recibir su ayuda. Cuando comienzan a ayudarnos, lo hacen centrándose
primeramente en nuestro campo de energía, es decir, en esa suave aura que
tenemos alrededor de nuestro cuerpo. Esa aura, está compuesta de luz y cambia
de color cuando nuestros pensamientos o emociones cambian. El aura también
cambia de acuerdo a nuestras energías y vibraciones internas y cuando otras personas
se nos acercan y entran en ella. Esta aura es el reflejo o la proyección de nuestro
ser y por eso mismo es que constantemente está cambiando de color.
Para poder
comenzar a armonizar nuevamente nuestros cuerpos, los Ángeles de la Curación
leen nuestro campo de energía y determinan exactamente cuáles son los colores y
las vibraciones que están desajustadas para empezar a trabajar en regresarlas a
su nivel óptimo y perfecto. Una vez determinado esto, comienzan a
proporcionarnos la fina sustancia del espíritu a través de las frecuencias de
color, sonido y luz. Cuando ellos empiezan a trabajar sobre nuestra aura, comienzan
sutilmente a iluminarlos y a proveernos con el balance necesario para nuestro
restablecimiento. El color, el sonido y la luz, son las substancias que comienzan
a limpiar nuestro campo energético y como resultado, nuestro cuerpo físico
empieza a producir células jóvenes, sanas y brillantes.
Los Ángeles de
la Curación operan en el Quinto Rayo de la Luz de Dios, el Quinto Rayo de la
Curación. Desde ahí proyectan e irradian Luz para el beneficio de la salud
tanto de la humanidad como de toda la creación. El Amor es el ingrediente
principal de la curación y éste se transmite por medio de los rayos de Luz.
El Quinto Rayo
de la Luz de Dios es de color verde, el color de la curación, la ciencia, la
música, las matemáticas, la abundancia y la visión divina.
El rayo verde
se asocia al día jueves y es precisamente por eso que ese día de la semana es
cuando muchas iglesias ofrecen servicios especiales de sanación dentro de las
llamadas misas carismáticas. Estas misas son las que se conocen como misas de
sanación dentro del catolicismo y del cristianismo.
Como los
Ángeles son la encarnación misma de la belleza en el sentido más profundo y
completo de la palabra, al trabajar con ellos la energía de nuestro cuerpo será
progresivamente más radiante. Por eso cuando necesitamos asistencia en el
desarrollo de nuestro cuerpo físico emocional y/o mental es a ellos a quienes
debemos de llamar para que nos provean de una mejor frecuencia vibratoria de
energía y de luz.
Los Ángeles de la Curación se manifiestan mucho a través del sueño el cual utilizan como periodo para actuar sobre nosotros. Ellos nos proporcionan una especie de niebla protectora de luz que rodea a todos aquellos que están trabajando con ellos para aumentar el Amor y la Luz en la Tierra. Estos Ángeles facilitan el plan cósmico de evolución.
Los Ángeles que
emanan vibraciones de tonos verde y naranja son aquellos encargados de
reconstruir los tejidos enfermos o dañados del cuerpo humano. Ellos tienen la
facultad de reconstruirlos por medio de las vibraciones y el sonido. Su labor
es un trabajo de amor.
Los Ángeles de
la Curación influyen desde su espacio interviniendo como el puente de dones
entre nosotros y la fuente de donde proviene toda curación. Estos maravillosos
Seres de Luz han desarrollado el Amor Divino transformándolo en una poderosa
energía que gracias a su acción vibratoria puede unir a los átomos, a las
células y a todos y cada uno de los órganos que se encuentran enfermos, en
desarmonía o desajustados.
Los Ángeles de
la Curación poseen facultades innatas para curar por lo cual pueden superar
cualquier obstáculo o dificultad siempre y cuando no interfiera en el plan
divino. Cuando nosotros pedimos su asistencia debemos visualizarlos irradiando
poderosos rayos de luz provenientes de los chakras de sus manos sobre nosotros.
Ellos irradian energía purificadora para curarnos.
Dentro de Los
Ángeles de la Curación existe una legión de Ángeles que emana tonos violetas.
Ellos son aquellos que le proporcionan vitalidad al cuerpo físico a través de
las energías de la Tierra y de los planos espirituales.
Estos Seres de
Luz ayudan a revitalizar la energía que rodea al cuerpo físico para que se
restablezca. Estos Ángeles son de mucha asistencia cuando nos sentimos cansados
o tenemos poca energía, al igual que cuando padecemos de resfriados o de algunas
otras enfermedades respiratorias.
Los Ángeles que
emanan tonos amarillos son aquellos que construyen, reconstruyen y curan el
sistema nervioso y la memoria ayudándonos a conseguir una mente más clara.
También nos ayudan a comunicar la mente superior y el cerebro.
Los Ángeles
solares emanan vibraciones de color blanco y dorado que son los colores
correspondientes a la elevación de la vibración tanto de nuestra persona como
de nuestros hogares.
Los Ángeles que
emanan tonos rosados, trabajan con el amor propio, la autoestima, la compasión,
aceptación y el amor universal.
Quizá no es
fácil para nuestra mente analítica comprender la manera que tienen los Ángeles
de curar, pero nuestra alma sí lo comprende. Mucho antes de que nuestra mente
acepte completamente la realidad del mundo Angélico, nuestro corazón sentirá
que los Ángeles son poderosos agentes de la energía espiritual pura.
Es importante
recalcar la función de la oración dentro del plan de la curación y la sanación
de la persona. La curación se refiere al restablecimiento del cuerpo físico y
la sanación al restablecimiento del cuerpo sutil, el cuerpo emocional, el
cuerpo espiritual o el cuerpo mental.
La oración
individual es muy poderosa y de gran valor ya que cuando se entabla el dialogo
celestial y se hace desde lo más profundo del ser, se conecta directamente con
la fuente divina. Cuando tenemos la fortuna de que muchos corazones se unen con
la misma intensidad, fuerza e intención en una misma oración pueden
definitivamente crear una vibración energética muy elevada la cual ayuda directamente
al restablecimiento de la persona por la que se está pidiendo
Crédito: Mayte
Prida
Con amor Vicky



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