jueves, 20 de diciembre de 2018

FRECUENCIA ENERGÉTICA DE LA LUNA Y LAS EMOCIONES


     



     Se ha llegado a decir que la luna tiene un impacto psicoemocional en las personas, pero, ¿cuán real es? Para algunos filósofos de la Antigüedad, este astro madre influye no sólo en el comportamiento de las profundidades del mar y de la cosecha, también para el cultivo de una vida sana tanto física como mentalmente.
Para Mark Filippi, doctor y autor del Método somático, existe una conexión entre las fases de la Luna y cuatro neurotransmisores básicos: Primera semana lunar: acetilcolina; segunda semana lunar: serotonina; tercera semana lunar: dopamina; cuarta semana lunar: norepinefrina (o noradrenalina).
     De alguna manera, la relación entre el mundo exterior, la luna y el mundo interior, la mente,  ha impactado en una interiorización del aspecto cuaternario que rige los ciclos en la naturaleza: el cuatro es un aspecto importante para las estaciones del año, las fases lunares, los cuartos de hora, los elementos básicos del planeta, las fases de la respiración. En este caso, las cuatro fases lunares han formado parte esencial del ritmo y la medición de la organización de la naturaleza, permitiendo la absorción y división en cuatro grupos de la información –o cuatro cambios emocionales naturales: pasivo ascendente, activo ascendente, pasivo ascendente y activo descendente–. Filippi explica que la idea de que los ciclos emocionales estén ligados a la Luna proviene de Gay Gaer Luce, quien propuso que existe un sondeo calendárico de los síntomas de las personas sanas que revela la oscilación en peso, vitalidad, desempeño óptimo, pesimismo, apetito y sueño; oscilación en brillantez y apagamiento, empeño y apatía, volubilidad e imperturbabilidad, malestar y robusto bienestar. 

     Esto quiere decir que la frecuencia que emana de la luna afecta la frecuencia de la mente, impactando inevitablemente en el control de nuestras emociones, sentimientos y deseos, y éstas, a su vez, en el pensamiento y conducta de cada individuo. Se trata entonces de la inevitable conexión mente y cuerpo del que todos somos testigos y víctimas, en el que según el ciclo lunar podemos sentir una alteración en la ovulación, menstruación, retención de orina, e inclusive se ha correlacionado con episodios de diarrea y problemas cardiovasculares. 
     Si bien las razones de esta influencia lunar se desconocen de manera específica, se intuye que esto se debe a que el ser humano está compuesto mayoritariamente de agua, que es la sangre que, a su vez, lleva oxígeno, nutrientes y neurotransmisores a diferentes partes del cuerpo. La fuerza de atracción de la Luna permite ejercer un efecto sutil a este sistema acuático de distribución: “En la tierra hay arroyos, ríos,y océanos. En los seres humanos hay canales y meridianos. Todos ellos con influencia mutua”. Filippi proclama la importancia de know thy soma –conocer el cuerpo– a través de la observación de la naturaleza y su sistema integral. De manera que al observar el calendario lunar, es posible experimentarlo en el cuerpo como un antiguo reloj interno. La influencia del calendario en el cuerpo, según las cuatro fases lunares, puede interpretarse de la siguiente manera: 
Luna Nueva/Cuarto Creciente – Acetilcolina.
Se trata de la primera semana del ciclo lunar, la cual se experimenta como una inclinación filial –filosomático–. Nos volvemos más sensibles, aptos a las actividades grupales y más receptivos a lo emocional. Esta semana se caracteriza por mucha energía pero poca concentración: “las personas tienen buena energía y vivacidad, es genial para introducirla a nuevas ideas”; principalmente porque la acetilcolina se asocia con la memoria y el aprendizaje. Por ello se considera que la luna nueva es ideal para iniciar nuevos proyectos, sembrar plantas, ideas, imágenes, intenciones y aprovechar la energía ascendente. 
Cuarto Creciente/Luna Llena – Serotonina. 
Es la segunda semana, la ontosomática, la cual posee mucha energía, concentración mental y creatividad. Aquí se recomienda encontrar un espacio solitario para aprovechar los momentos de lucidez en los que participa la serotonina; como por ejemplo, las funciones orgánicas que regulan el estado de ánimo. Nos podemos sentir saciados y plenos, lo cual puede “desbordarse” si no se canaliza en un espacio reflexivo de trabajo y cultivación personal. 
Luna Llena/ Cuarto Menguante – Dopamina. 
La semana de la dopamina, o la ecosomática, es una semana de distracción y divertimento, involucrando las actividades sociales y ecológicas –como la empatía–. Está asociada con las experiencias y estímulos que producen experiencias de placer, recompensa y excitación. En la semana de la dopamina podemos aflojar y disfrutar lo que hemos hecho.
Cuarto menguante / Luna nueva – Noradrenalina. 
La semana de lo exosomático es una fase de fight or flight –huir o pelear–, como un estado defensivo en el que intrínsecamente queremos protegernos. Se dice que hay mucho análisis y poca inspiración, pues se trata de un estado hiperbinario, unidireccional y agresivo. Es un regreso, aunque parcial, al cerebro reptiliano: “Si no dilapidamos nuestra energía, será más fácil superar esta semana de fragilidad nerviosa.”


LA VASIJA SAGRADA

     Dicen las abuelas que cuando nacimos la tierra nos regalo una vasija sagrada para recordarla. Y nos la puso en un lugar muy especial, abajo de la fuerza de voluntad y arriba de nuestras raíces, y la conectó con nuestros ríos interiores para poderle ofrendar siempre un poco de fertilidad. Esa vasija es igual a un volcán, y contiene la flama encendida, es ahí donde se gestan todos los nacimientos. Ahí es donde inicia la creación universal. Esa vasija la hizo de barro para que pueda latir. Y si la amamos y cuidamos puede crearse en ella un jardín lleno de sabiduría y memorias.

     La hizo perfecta, húmeda, caliente y depositó en ella todas las pócimas y alquimias para recordar cómo se sana la humanidad. Guarda los secretos de toda la creación y de ella sale un poder inigualable.  Nos advirtió que si perdemos la conexión nos enfermamos de tristeza o manipulación. También guardo en ella la receta para su sanación y creo plantas y flores a su servicio, ruda, salvia, Santa María, sangre de grado, menstruanza y cancerina cuando la sentimos quebrada.
     La hizo pensando en una flor, se inspiró en las orquídeas y así la dibujó. Con esa sutileza se toca, con sus perfumes ella habla, con sus esencias nos envuelve.  La puso en todas sus hijas para que nos recordemos que somos hermanas, y le otorgó ciclos iguales a los de la luna, para hacernos a todas sabias. Ella puso en esa vasija un hechizo, y el conjuro consistía en prenderlas todas juntas para que pudiéramos conectarnos, recordando a todas nuestras abuelas.  Todas esas vasijas están encendiéndose, el volcán se está despertando.

     Este viernes 21 de diciembre; aprovecha el portal del solsticio y la energía de la luna llena  para re-significar las memorias de nuestro útero...


LA PLANTACIÓN DE SEMILLAS


     Piense un momento en una tomatera. Una planta sana puede cargar más de un centenar de tomates. Para conseguir una planta así, es necesario empezar por una semillita seca, que no se parece en nada a una tomatera, ni sabe seguramente a tomate, y que si usted no la conociera, ni siquiera creería que puede convertirse en una planta de tomate. Sin embargo, supongamos que planta la semillita en un poco de tierra buena, empieza a regarla y deja que le dé el sol. Cuando aparece el primer tallito, usted no le da un pisotón, diciendo que eso no es una tomatera; más bien lo mira y se alegra. "¡Qué bien, ya está saliendo!", dice, y lo mira crecer con deleite.

     En su momento, si sigue regándola, cuida de que no le falte sol y le quita las malezas, la plantita llegará a convertirse en una tomatera con más de un centenar de espléndidos tomates. Y todo empezó con una semillita. Lo mismo pasa cuando usted quiere crearse una experiencia nueva.
    La tierra es la parte subconsciente de su mente. La afirmación nueva es la semilla. La nueva experiencia está, en su totalidad, en esa semillita. Usted la riega con afirmaciones, deja que se bañe en el sol de sus pensamientos positivos, limpia de malezas el jardín arrancando las ideas negativas que se le ocurren. Y cuando ve por primera vez una mínima prueba de que algo está creciendo, no la pisotea, quejándose de que eso no es bastante, sino que la mira y exclama jubilosamente:
—Oh, ¡qué bien! Ya está saliendo. ¡Esto funciona!
Y sigue observando cómo crece, para convertirse en la manifestación de su deseo.
Crédito: Usted puede sanar su vida
Louise Hay

domingo, 16 de diciembre de 2018

LA ENERGÍA DE LA NAVIDAD


    

    La esencia de la navidad es toda una simbología, que implica la llegada de oleadas de energía espiritual al planeta: energía crística. Todos los escritos y legados esotéricos señalan  que la Tierra es un planeta habitado por seres humanos, con una psiquis de evolución espiritual Crística.
     Ello significa que el 24 de diciembre, independentemente de que sea o no la fecha histórica real del nacimiento de Jesús,   es el el momento de entrada de energía crística a la Tierra, energía de amor que representa la penetración de la luz en la oscuridad, tanto a nivel externo (en este planteta  del bien y el mal  donde habitamos) como a nivel interno (en este humano dual que somos);  labor que encarnó el Maestro Jesús al momento de su crucifixión.

     "La Navidad o Natividad del Señor, visto desde el ángulo estrictamente esotérico, es un acontecimiento Cósmico: aunque no hubiese nacido Jesús el Cristo (Yeshua haMeshiah) la Natividad del Señor no hubiese dejado de existir ya que en última instancia el nacimiento de Cristo no es otra cosa que la expresión gramatical para definir una frecuencia vibratoria de la mente cósmica, (denominada por la sutileza de su onda), Vibración Crística o Espíritu Crístico. Este tipo de vibración que por su Alta Frecuencia lo denominamos ESPÍRITU, se encuentra en forma potencial en el núcleo o corazón mismo de los Soles que pueblan el Universo infinito.
     Este potencial espiritual, trasfondo de la energía solar,  es el que tiene el control de la evolución del sistema planetario. Se manifiesta en forma de “diástole” y “sístole”, obedeciendo a la ley universal de Expansión y Contracción" (ley del ritmo). "Obedeciendo a esta ley, la energía espiritual solar entra en su período de “diástole” el 21 de diciembre, que se supone, simbólicamente hablando,  debe ser el día mas frío del año en el hemisferio Norte y es el día (período de Luz solar) más corto para el mismo hemisferio. Esta diástole se extiende hasta el 21 de junio, día más corto y que se supone el más frío del hemisferio Sur". "Por esto en la evolución del planeta, el Hemisferio Norte va a la cabeza. Es así como la Pascua, como celebración del nacimiento del “niño Dios” (o el Cristo, Mesías, el Ungido), lo es para todo el planeta. En esta forma el 21 de diciembre comienza la diástole espiritual en el núcleo Solar y se expande a la periferia del Sistema planetario, imantando a todos los planetas. La palabra Pascua viene del latín “Pascha” que a su vez viene de una palabra hebrea que significa “paso”, o sea que el nacimiento de Cristo es el símbolo del paso en la humanidad del estado de conciencia Humano al Crístico, el brote de la luz en la oscuridad que ocurre el 21 de diciembre, astrológicamente".

"La emanación DIVINA se polariza a través del Sol, y en virtud de esta polarización se producen los fenómenos, tanto físicos y químicos como mentales y espirituales del Sistema Solar, apareciendo siempre regulados por leyes que mantienen el ritmo de la vida universal" (leyes de polaridad y del ritmo). "Por ejemplo: la Tierra al dar la vuelta al Sol, produce dos movimientos en el campo magnético Solar, uno de Expansión y otro de Contracción...; pues bien, este sístole y diástole del campo magnético mental-espiritual del Sol se sincroniza perfectamente con el movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol y aun con su movimiento de rotación, dando lugar al fenómeno cósmico que registra la astrología el día 24 de Junio de cada año, el día mas largo del año (en el hemisferio norte), cuando comienza el sístole Solar; naturalmente, a medida que va disminuyendo la duración de los días aumenta la contracción del campo magnético espiritual del Sol, por no decir del campo DIVINO.
     Cuando el Astro Rey llega a Libra, el 22 de Septiembre, hay un equilibrio debido a dos fenómenos: 1º) Por la polaridad con el equinoccio de primavera, y 2º) Por ser ese lugar el punto equidistante entre el 24 de Junio y el 24 de Diciembre, aunque numéricamente no es exacta, porque hay de 4 a 5 días de diferencia entre la distancia de la entrada del solsticio de Verano a la del equinoccio de Otoño, tal como resulta comparativamente entre este y el solsticio de Invierno. Al llegar al 24 de Diciembre llega a su fin la contracción anual del Sol y comienza la expansión. La Tradición Iniciática enseña que ese día hace contacto nuestro sistema Solar con el Diástole de la Galaxia. El 24 de diciembre, por decirlo así, hace conexión el sístole del sistema Solar con una especie de diástole que se produce en el centro de la Galaxia; si cabe la comparación diríamos que se produce la Chispa Divina en todos los sistemas solares de la Galaxia, o sea, (por ley de generación) que nace el Cristo en cada una de las Tierras que están en los Sistemas Solares que forman la Galaxia. A este respecto dijo Jesús: “En la casa de mi Padre, muchas moradas hay…"

Crédito: José Estada Vásquez

lunes, 26 de noviembre de 2018

HOMBRES GUARDIANES/HOMBRES AMOROSOS


Dedicado a los hombres sensibles que honran y protegen dignamente a la Energía Femenina, que se atreven a desprenderse de prejuicios para motivar e inspirar la sabiduría dentro de cada mujer.


  • Existen también los hombres guardianes de lo Sagrado Femenino, y del poder que reside en la matriz de la mujer. 
  • Hombres que honran a la Madre Tierra, que la Aman, que cuidan de sus frutos.
  • Hombres que respetan su sangre y su vitalidad
  •  Hombres que se rinden ante la fragilidad y fuerza de la vida, con el corazón abierto a todas las relaciones y conexiones con el Universo.
  •  Hombres que se han reconciliado con su verdadera esencia y abren los brazos a la esencia misma de la experiencia humana.
  •  Hombres que sonríen a la sonrisa de un niño, que miran con una nueva luz en sus ojos, que se inclinan ante la mujer que porta en sí misma el misterio de lo visible y lo no visible. 
  • Hombres capaces de abrir su corazón a una mujer y Amarla, mirarla, cuidarla, protegerla. 
  • Hombres que se atreven a ser Amados, mirados, cuidados y también protegidos. Estos hombres que se han despojado de la armadura rígida y absoluta, hombres sabios, se encuentran aquí y ahora, al servicio de un nuevo sueño de vida… de un nuevo sueño de Amor.

domingo, 25 de noviembre de 2018

MADRES E HIJAS/FUERZA CREADORA DEL UNIVERSO


     Natura les dio a las mujeres el más bellos regalo de todos, la capacidad de generar vida. Y no sólo eso, también complemento ese regalo con la capacidad de cuidar y proteger la a ese ser único que significa el máximo ejemplo del amor incondicional: una hija. Madres e hijas están por siempre conectadas gracias a la comunión de sus almas y corazones. Las primeras han de enseñar lo que saben. Compartirán su entendimiento del mundo y sus misterios. Mientras que las segundas sabrán que hay alguien que siempre las apoyará en cualquier proyecto o sueño a realizar. Ese vínculo que se genera desde la luz divida del universo, es indestructible, fuerte, sólido e incondicional. Expresión del amor creador.
     Desde los inicios de la humanidad, esa conexión existente entre madres e hijas, ha marcado un indiscutible “continuo” referente a la enseñanza de tradiciones, conocimientos, valores y amor creador que sustenta la presencia de la vida humana en la tierra. Este tipo de vínculo es fundamental para consolidar la armonía de las diversas sociedades. Está implícita una complicidad amorosa y divertida entre dos almas que se entienden casi sin proponérselo. Y aquellos afortunados que atestiguan el amor creador entre madres e hijas, tienen la suerte de poder aprender cómo es que funciona la energía de la luz universal.
    

    Durante la infancia, toda niña anhela convertirse en reflejo de su heroína: su madre. Y, en la edad adulta, toda madre procurará mostrar a su pequeña hija, el camino para que se auto descubra y llegue a ser la mejor versión de ella misma. Dicha secuencia de transmisión del amor creador, promueve el equilibrio espiritual e individual, aun al estar fundamentado en ese único amor que unifica a dos seres para siempre.Toda madre ve en sus hijas, la expresión de su esencia espiritual. Por ello, esa unión y conexión entre ellas, representa un tipo de amor incomparable con otro. Y, al mismo tiempo, es energía creadora que unifica, equilibra y brinda armonía al mundo.
     En definitiva, madres e hijas no necesitan vivir vidas iguales, ni tener sueños parecidos. Pueden vivir incluso en ciudades diferentes y seguir estrechamente conectadas con su compromiso de entendimiento y comunión espiritual. La consolidación de la personalidad, en el caso de madres e hijas, siempre estará profundamente relacionada a la práctica del amor creador bien entendido. El respeto mutuo, el amor incondicional y el orgullo de compartir la misma esencia de luz universal. Madres e hijas son las portadoras del mensaje más puro y sublime de entendimiento y unificación con el todo.
Fuente: https://hermandadblanca.org/madres-e-hijas-expresion-del-amor-creador/

LO QUE CREEMOS SER


     Si la paz es realmente lo que deseamos, debemos elegir la paz. Si la paz fuera más importante para nosotros que todo lo demás y si supiéramos de verdad que somos espíritu en lugar de un pequeño yo, no reaccionaríamos sino que nos mantendríamos totalmente alertas frente a situaciones o personas difíciles. Aceptaríamos inmediatamente la situación y nos haríamos uno con ella en lugar de separarnos de ella. Entonces, a partir del estado de alerta, vendría la reacción. Sería una reacción proveniente de lo que somos (consciencia) y no de lo que creemos ser (el pequeño yo). Sería entonces una respuesta poderosa y eficaz que no convertiría a la persona o a la situación en enemiga. El mundo siempre se encarga de que no nos engañemos durante mucho tiempo acerca de lo que pensamos ser, mostrándonos las cosas que realmente nos importan. La forma como reaccionamos ante las personas y las situaciones, especialmente en los momentos difíciles, es el mejor indicador del conocimiento real que tenemos de nosotros mismos.

     Mientras más limitada y más egotista sea nuestra idea de nosotros mismos, más atención prestaremos y más reaccionaremos ante las limitaciones del ego, ante la inconsciencia de los demás. Los "defectos" que vemos en los otros se convierten, para nosotros, en su identidad. Eso significa que veremos solamente el ego en los demás, reforzando así el nuestro. En lugar de mirar "más allá" del ego de los demás, fijamos nuestra atención en él. ¿Quién ve el ego? Nuestro ego.
     Las personas que viven en estado profundo de inconsciencia experimentan el ego viendo su reflejo en los demás. Cuando reconocemos que aquellas cosas de los demás que nos producen una reacción son también nuestras (y a veces sólo nuestras), comenzamos a tomar conciencia de nuestro propio ego. En esa etapa es probable que también nos demos cuenta que les hacíamos a los demás lo que pensábamos que ellos nos hacían a nosotros. Dejamos de considerarnos víctimas.
     Puesto que no somos el ego, el hecho de tomar consciencia de él no significa que sepamos lo que somos: sólo reconocemos lo que no somos. Pero es gracias a ese conocimiento de lo que no somos que logramos eliminar el mayor obstáculo para llegar a conocernos realmente.
     Nadie puede decirnos lo que somos. Sería apenas otro concepto más, incapaz de cambiarnos. No hace falta una creencia para saber lo que somos. En efecto, todas las creencias son obstáculos. Ni siquiera necesitamos alcanzar la realización, porque ya somos lo que somos. Pero sin la realización nuestro ser no puede proyectar su luminosidad sobre el mundo. Permanece en el ámbito de lo inmanifiesto, es decir, en nuestro verdadero hogar. Entonces somos como la persona que finge ser pobre mientras tiene cien millones de dólares en su cuenta, con lo cual el potencial de su fortuna jamás se manifiesta.
Crédito: La Nueva Tierra
Eckhart Tolle




ORACIÓN DEL YO CREADOR/ LA ORACION QUE HA CAMBIADO AL MUNDO Y QUE HA RECONECTADO A MUCHAS PERSONAS CON SU VERDADERA ESENCIA.

  Yo (nombre) tengo FE en que mi Yo Superior, es siempre mi instantáneo, constante y generoso suplidor Yo tengo FE en que mi Yo Superior, si...