Los taoístas, estudiosos médicos que se interesaban tanto por el bienestar holístico del cuerpo, como por el placer sexual, creen que una vida sexual activa es un componente esencial de la buena salud. Además, para ellos la sexualidad no es una práctica aislada, sino que se inscribe en un concepto más global, en donde se incluye una alimentación sana y la práctica de una gimnasia de salud, tal como el tai-chi o el Gi Kong. Tener una sexualidad plena realmente importante, de lo contrario puede provocar todo tipo de males. Recalquemos que según la tradición China, la sexualidad se basa en tres principios enunciados, la armonía con la pareja, la energía vital y el modo de vida. Es por ello que una noche en China no se improvisa.
Para los taoístas, cada cosa está animada por dos fuerzas: el yin, pasivo y fértil y el yang, positivo,activo, guerrero. El componente mayor de la naturaleza femenina se considera como yin, mientras que el hombre tiene un predominio yang. Según el tao, el acoplamiento sexual sólo puede tener lugar cuando existe un verdadero entendimiento entre los dos amantes.
Esta filosofía amorosa utiliza el acto carnal en una perspectiva de apertura casi espiritual y se centra en la unión de los dos principios. La sexualidad según el tao está destinado a hacer circular el chí (la energía vital) del sexo al cerebro, para regenerar el organismo. Hacer el amor nos proporciona un impulso de energía. Las mujeres sacan fuerza de sus ovarios y los hombres del esperma. Las zonas genitales no tiene aquí un rol importante, lo que prima es el aumento de energía que se apodera de todo el cuerpo, tu templo, para dejarla circular libremente.
La sexualidad china tiene numerosos seguidores, su éxito se debe sin duda a una promesa muy específica, la de la pareja multi-orgásmica. La filosofía taoísta recomienda al hombre disfrutar sin eyacular, propone guardar el esperma para poder aumentar la vitalidad y poder hacer el amor a la pareja, durante más tiempo.


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